Y su cuerpo, peligrosamente, hedía

Había una vez un tipo con la extraña cualidad de matar y revivir gente con el tacto. Cuando consiguió novia tenían que abrazarse cuidando no tocarse el cuello. Se cubrían la boca con una palestina antes de besarse. Pero, como siempre pasa, las precauciones son insuficientes y la chica moría varias veces al día.

1. Estudiosos del new age de todos los países vinieron a analizar su caso. ¿Qué hay después de la muerte? ¿Existe Dios? ¿Cómo es Él? Y la pobre Martina tenía que contestarles: que hay mucha luz, que es un viaje largo, que Dios se ríe y anda en moto, que no sé, que no tengo tiempo de asimilarlo, que dejen de estar chingando.

2. Científicos de todo el mundo vinieron a estudiar su caso. ¿Qué es materia? ¿Qué es la existencia? ¿Qué es la muerte, a fin de cuentas? Y la pobre Martina les contesta que no es nada, que no existes, que no hay tiempo, que ni lo sientes, que es como nacer más veces, que pinche Carlos, que ya no hagas eso, que no sé si soy yo o soy sólo una copia, que morir duele, que revivir duele más, que para estos desmadres mejor me conseguía al Pedro.